Innovaciones del Tratado de Libre Comercio entre los Estados Unidos Mexicanos, Estados Unidos de América y Canadá

Mucho se ha especulado sobre el nuevo Tratado de Libre Comercio con los Estados Unidos de América y el Canadá, el famoso T-MEC, que ya ha sido ratificado por los gobiernos de Estados Unidos y México, y se encuentra en proceso de ratificación por el gobierno del Canadá.

En principio se trató de un acuerdo que tardó en ver la luz por algunas negociaciones complicadas y algo forzadas, el cual finalmente logró textos finales. Ahora que ya solo falta la ratificación de Canadá, vemos un puerto más seguro para que las empresas de estos 3 países empiecen a conformar sus procesos y operaciones.

Si bien falta mucho por recorrer, pues el Tratado indica que entrará en vigor al primer día del tercer mes siguiente a la última notificación entre las partes, podemos empezar a vislumbrar los cambios más importantes que serán aplicables para las empresas conforme a este nuevo instrumento internacional.

Cuestión muy importante es que se añadió un Capítulo de Comercio Digital a fin de atender a los avances tecnológicos que se han dado desde la firma del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) en 1992, que entró en vigor el 1° de enero de 1994.

Este Capítulo resulta aplicable al comercio por medios electrónicos e incluye temas de protección para quienes utilizan medios digitales, ya sea para protegerlos de prácticas comerciales engañosas o fraudulentas, o para salvaguardar su información.

Entre otros compromisos, se menciona promover el desarrollo de herramientas que permitan presentar denuncias transfronterizas a fin de proteger información personal.

De igual forma, se establece que ninguno de los países parte del Tratado podrán requerir un código fuente del programa informático propiedad de una persona de otra parte, o su algoritmo, como condición para la importación, distribución, venta o uso de ese programa a menos que se trate de una autoridad judicial u organismo regulador que lo requieran para una investigación o procedimiento específicos, debiendo tomar las medidas pertinentes para resguardar la propiedad intelectual que conllevan.

Asimismo, se realizaron cambios en el ámbito laboral, ya que se incluye un Capítulo para regular este tema reconociendo los derechos de los trabajadores y admitiendo que éstos no se reducirán o se debilitarán en aras de fomentar el comercio o la inversión.

En concordancia con esta adición, las reglas de origen incluyen un Valor de Contenido Laboral (VCL) con el cual deben cumplir los vehículos iniciando en un 30% a partir del 1° de enero de 2020 hasta llegar a un 40% en 2023, para los vehículos distintos de los camiones, el cual debe cumplir con un 45% de VCL, fijando un salario mínimo de 16 dólares estadounidenses que deben demostrar las Partes para cumplir con él.

Cabe destacar que se abundará sobre este tema en las Reglamentaciones Uniformes que para tal efecto se emitan.

Otro de los cambios relevantes que se adicionaron es la incorporación de un Capítulo y un Acuerdo de Cooperación en materia ambiental. El TLCAN ya hacía mención de que las Partes debían respetar los compromisos adquiridos en diversos tratados sobre esta materia, sin embargo, no abordaba como ahora en los mecanismos que se habrían de implementar para promover y cuidar el medio ambiente, tales como condiciones para la evaluación de impacto ambiental que requieren ciertos proyectos, el control de sustancias que agotan la capa de ozono, o la prevención y reducción de basura en el mar.

Si bien estos son algunos de los cambios más importantes que se implementarán, se recomienda que los casos específicos que resulten de importancia para cada empresa se analicen individualmente, haciendo de su conocimiento que en Nuestra Firma con gusto los podremos asesorar.